En esto consiste el negocio de la contracultura. Es una estrategia de marketing que se ha usado no sólo para vender productos comerciales normales y corrientes, sino para vender un mito sobre el funcionamiento de nuestra cultura. Si queremos librarnos de su influencia debemos aceptar que el orden social consiste en un sistema de normas que, necesariamente, se imponen mediante la coacción. Naturalmente, las normas requieren una legitimidad y el sistema no funcionará sin la rotunda conformidad popular. Sin embargo, todo sistema de cooperación incita a determinadas minorías a desobedecer las normas, cosa que debe castigarse. Esto no es un acto de represión generalizado. Por lo tanto, oponerse a estas normas no constituye una disensión, sino una desviación social. Será divertido, pero no es lo más conveniente para sacar adelante una opción progresista mínimamente seria.
Rebelarse vende. El negocio de la contracultura
Joseph Heath y Andrew Potter
Joseph Heath y Andrew Potter
A veces una encuentra libros que realmente exponen ideas y no se limitan a cacarear las de otros cual loritos de repetición. Libros que te hacen pensar y que incluso desmontan a otros supuestos libros que remueven conciencias (en este caso No logo, en cuya lectura estoy inmersa ahora).
De todas formas, en un mundo como el actual, donde cualquier postura que adoptes se convierte en un arma de doble filo, donde no hay apenas valores, ni autenticidad ni casi nada por lo que merezca la pena luchar; un mundo en crisis no sólo económica sino también moral y emocional, ¿puede un insignificante peón encontrar su sitio?
De todas formas, en un mundo como el actual, donde cualquier postura que adoptes se convierte en un arma de doble filo, donde no hay apenas valores, ni autenticidad ni casi nada por lo que merezca la pena luchar; un mundo en crisis no sólo económica sino también moral y emocional, ¿puede un insignificante peón encontrar su sitio?





